A mediados del año 2010 se descubrió que la fabrica francesa de las Prótesis PIP alteró la manera en que hacia los implantes mamarios. PIP mantuvo la cubierta de Silicón pero cambio el Polimero de relleno. Esta sustancia resultó ser abrasiva con la cubierta, debilitándola y en algunos casos provocando que dicha sustancia interna saliera de la prótesis y se pusiera en contacto con el organismo de la paciente, predisponiendo la aparición de enfermedades malignas que pueden conllevar a la muerte.
Se cree que las Prótesis PIP defectuosas estaban en 6 ó 7 lotes de implantes y se presume que éstas sólo fueron distribuidas en el continente Europeo, aunque se han señalado algunos casos en Latinoamérica, que aún deben ser comprobados.
Para mi tranquilidad y la de mis pacientes, en 7 años de ejercicio médico profesional, NUNCA HE USADO las Prótesis PIP, no porque yo sospechara de algo, sino porque no me gustaba el implante, ni las proyecciones, ni la consistencia, ni la textura, ni la forma de los mismos. En vista de todo esto, la recomendación que hago a las pacientes con prótesis PIP, es que vayan a su cirujano y se hagan el chequeo médico pertinente.
Aparentemente sencilla, la lipoescultura es una intervención difícil, que requiere unos conocimientos muy precisos de la morfología y anatomía corporal además de una cierta sensibilidad artística. El refinamiento técnico ha llevado en los últimos años a concebir la lipoaspiración como lipoescultura, lo cual define, de alguna manera, las características de la técnica. Es comparable a la del escultor, que va desbastando la madera con su gubia, de forma que modela tridimensionalmente unas superficies que, para aumentar la dificultad, no ve, ya que están cubiertas por la piel.


