Infecciones en cirugía plástica: un riesgo controlable

La limpieza prolongada del paciente a través de la colocación en la piel de antisépticos específicos, dejados incluso hasta el momento del corte de la piel con el bisturí, disminuye la exposición de microbios y previene la contaminación.

Las infecciones operatorias se convierten en una de las dificultades más incómodas y riesgosas luego de una intervención quirúrgica, debido a la influencia que tienen respecto al éxito de la operación, la buena recuperación del paciente, el prestigio del cirujano y de la institución.

Las infecciones contraídas posterior a la cirugía, contribuyen con el desarrollo de complicaciones largas que ponen en riesgo la salud de los pacientes. De allí parte la importancia de conocer los factores que las causan, las maneras de minimizar los riesgos y los cuidados que los pacientes deben recibir de parte de sus médicos tratantes.

En el amplio campo de acción de los cirujanos plásticos, caracterizado por la realización de procedimientos quirúrgicos complejos (reconstructivos o estéticos) y en diferentes zonas del cuerpo, la asepsia exhaustiva constituye una rutina preoperatoria y operatoria, de la cual depende la evolución del procedimiento.

Sin embargo, los riesgos de infección están siempre presentes, pues son muchos los factores que intervienen, tales como el tráfico de personas en el área, las bacterias, virus y hongos instaladas en la salas operatorias, el flujo de pacientes, la limpieza adecuada y los cuidados posteriores a la cirugía.

El especialista en microbiología médica y jefe de cátedra en la Facultad de Medicina de la Universidad del Zulia en el área de microbiología, el infectólogo Dr. Ludonildo Lugo, aclara los cuidados que debe tener el personal médico en las áreas quirúrgicas, así como las recomendaciones para los pacientes y especialistas en cirugía plástica.

El uso de antibióticos preventivos una hora antes de la intervención aporta excelentes resultados. En las operaciones programadas, mientras el paciente esté menos tiempo hospitalizado, estará menos expuesto a la contaminación hospitalaria.

¿Qué es la antisepsia? Partiendo del principio de que todas las cosas poseen microbios y que están contaminadas, se dice que están sépticas. La presencia de microbios en las superficies, bien sea de la piel o de las mucosas, es lo que se conoce como séptico. La antisepsia es la utilización de todo lo que sirva para eliminar lo séptico, es decir, lo que se opone a esos microbios. Por ejemplo, para limpiar las superficies inanimadas se utilizan desinfectantes, que son de uso común en las casas, en los baños; mientras que los antisépticos se utilizan con el mismo propósito, destruir los microbios, pero en superficies corporales o mucosas.

¿En qué consiste la antisepsia del paciente en el quirófano? El personal médico inicialmente debe someterse a su propia antisepsia. Luego, antes de operar al paciente, debe practicarle a éste una antisepsia rigurosa, que consiste en colocarle un antiséptico y dejarlo actuar por un buen tiempo. Los mejores son los que contienen yodo, sólo que algunas veces pueden producir reacciones alérgicas. Después de aplicarlo es necesario retirarlo, pero no inmediatamente. Es decir, uno pinta las zonas con esas soluciones, dejándolas por un espacio mínino de tres a cinco minutos, para permitir que pase a la raíz del vello, a las glándulas sebáceas, a las glándulas sudoríparas y así disminuir la cantidad de microbios que quedan en la piel que se va a cortar. Si no hubiera alergia al yodo, se le dejaría al paciente sobre la superficie de la piel porque cuando abramos con el bisturí en el área, esos microbios van a exponerse.

¿La infección es un riesgo que se corre en toda intervención quirúrgica? Las infecciones hospitalarias o quirúrgicas son inevitables, lo que siempre buscamos es disminuir las cifras en cada institución, porque el riesgo existe y siempre que alguien vaya a someterse a una cirugía, por muy simple que sea, como una sutura después de un accidente domiciliario o una extracción de muela, puede complicarse con una infección. El interés es disminuir siempre la frecuencia de estas infecciones.

¿Cómo pueden bajar las cifras de infecciones en quirófano y después de una intervención? Existen muchas situaciones de riesgo que pueden controlarse, por ejemplo, debe evitarse que los quirófanos se conviertan en sitios de tertulia, donde haya mucha gente circulando cuando las intervenciones son muy largas. También debe hacerse una buena asepsia y prestar posterior cuidado a la herida. Así es posible bajar la frecuencia de contaminación.

Cuanto más tiempo esté el paciente recluido en una institución hospitalaria tiene mayores posibilidades de ser colonizado por bacterias que existen en ese ambiente, bien sea del personal de enfermería, del personal médico o bacterias del mismo ambiente. Estas son multiresistentes, es decir, resisten a la acción de la mayoría de los antisépticos y antibióticos utilizados para tratar estas infecciones. Nosotros recomendamos siempre, si es una cirugía programada, que el paciente ingrese tres horas antes de la intervención para que esté por muy poco tiempo expuesto a la colonización de bacterias dentro del hospital, y que egrese del centro lo más pronto posible.

¿Es recomendable indicar, en el caso de la cirugía plástica, un antibiótico preventivo antes de la intervención? Sí. El antibiótico profiláctico se debe administrar media hora o máximo una hora antes de comenzar la cirugía. No puede ser tomado días antes, sino el mismo día, poco tiempo antes de la cirugía y mantenerse si la intervención es muy prolongada. Durante el acto quirúrgico se administra una segunda dosis, y hasta ahí llega la profilaxis. Cuando se sigue administrando el antibiótico por más tiempo, ya no se hace de manera profiláctica sino porque existe el temor de alguna falla que ocasione que el paciente se haya podido infectar. La buena profilaxis es previa a la cirugía y no posterior a ésta.

¿Después de la intervención, qué tan eficiente resulta el uso de un antibióticos? Es imprevisible su eficiencia y debe ser utilizado muy pocas veces. Lo que nosotros podemos lograr con ello es que el paciente se colonice y luego desarrolle una infección con microbios resistentes a los medicamentos que estamos empleando. En esto se debe ser muy cuidadoso.

Entonces, ¿por qué la mayoría de los especialistas indican antibióticos después de la cirugía? Primero por temor, porque creen que se puede presentar alguna infección y prefieren colocar antibióticos para que no progrese. Por inseguridad de no haber realizado una asepsia correcta o por las posibles represalias que pudieran presentarse de parte del paciente, si ocurre alguna infección. También por costumbre, por las experiencias aprendidas con los médicos cirujanos que fueron sus maestros.

¿Cómo debe manejarse el cuidado de las heridas para evitar infecciones? Muchas veces, los médicos destapan la herida para ver fundamentalmente las condiciones en las que está, habitualmente por inseguridad, pero eso no debería hacerse porque se expone a contaminaciones nuevas y, sin embargo, si se hace, se debe tener mucho cuidado y precaución al hacerlo. Los pacientes también deben cumplir al pie de la letra las indicaciones y recomendaciones que señala el médico tratante.

Quien atiende la herida debe ponerse guantes y tapabocas. Muchas veces se ponen guantes para evitar ensuciarse y no para proteger al paciente y el tapabocas se debe poner siempre cubriendo la nariz. Tenemos muchos microbios en la boca y esa recomendación es válida no sólo para el médico que atendió la herida, sino para el personal que posteriormente va a prestar cuidados a esa herida, porque pudo haber hecho una buena asepsia prequirúrgica, una buena profilaxis antes y durante la cirugía y una buena atención posquirúrgica. Pero en el cuidado posterior puede ser que venga la debacle, venga la contaminación.